El camino a la cordura es, y esto es demostrable, el camino a una certeza creciente. Sea cual sea el nivel en el que se comience, para mejorar considerablemente el propio beingness, con lo que queremos decir la propia condición o estado de ser, sólo se necesita conseguir un grado de certeza aceptable sobre el universo MEST. Por encima de eso, se obtiene algo de certeza sobre el propio universo y algo de certeza sobre el universo del prójimo.
La certeza es, pues, lucidez de observación. Por supuesto que, por encima de esto, y en un grado vital, está la certeza en la creación. Aquí está el artista; aquí está el virtuoso; aquí está el espíritu grandioso.
A medida que se progresa, se descubre que se puede mejorar considerablemente lo primero que se percibió en forma de certeza. Así pues, tenemos una escala de gradiente de certeza. No es algo absoluto, sino que se define como la certeza de que se percibe o la certeza de que se crea lo que se percibe, o la certeza de que hay percepción.
|
|